Me llamo Rogelio, aunque en el asfalto y entre el humo de los escapes, mis hermanos me dicen “El Lobo”. Aquella tarde, el rugido de...
Entré a esa pastelería de lujo en Polanco temblando de vergüenza, con mis zapatos llenos de polvo y…
Me llamo Ana y esta es la historia de cómo toqué fondo para que mi hija pudiera tocar el cielo. Era una de esas tardes...
Soy Ana. He trabajado limpiando casas ajenas desde que tengo memoria, aprendiendo a ser invisible, a caminar sin hacer ruido sobre pisos que valen más...
Durante años, me construí una fama en la ciudad. Me llamaban “El témpano de hielo”. Distante, controlado, imposible de leer. Pero la verdad es que...
Soy Ana. Y nunca pensé que mis manos, curtidas por el cloro y el trabajo duro, tendrían que sostener la vida del hijo de mi...
Me llamo Ana y, honestamente, cuando crucé el portón de aquella inmensa casona en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, mis manos...
Soy Andrés. Y hace apenas unas horas, pensaba que era el hombre más afortunado de México. Venía directo del aeropuerto, arrastrando la maleta por el...