Entré a trabajar a la casa de la mujer millonaria que me regaló hace 27 años, jurando que le haría pagar cada lágrima, pero lo que descubrí en su “familia perfecta” me heló la sangre.

Me llamo Valentina, y me tomó 27 años reunir el valor para pararme frente a esta puerta en una de las colonias más exclusivas de la Ciudad…

Pasé 72 horas en la Sierra sin comida y lo que me ofrecieron en un plato de barro me hizo llorar de vergüenza y gratitud al mismo tiempo.

Me llamo Mateo y soy fotógrafo documental. Pensé que sabía lo que era la pobreza, pero la Sierra Madre me dio una bofetada de realidad que todavía…